lunes, 15 de julio de 2013

NOTICIAS-Las averías del tranvía afean su moderna imagen.


El empeño hizo que Zaragoza volviera a tener tranvía. La ciudad se revolucionó durante meses, tantos que fueron años, y sus seguidores son tantos como los detractores.

Lo cierto es que prácticamente todos quisieron estrenar aquel tranvía que una vez atravesó la ciudad. Esta vez, más moderno, más rápido y más cómodo. Pero, quién sabe si también con tantas averías. A su vez, los usuarios cada vez exigimos un mejor servicio, que siempre esté a punto y que falle, si eso, de vez en cuando. Dos cosas incompatibles, al parecer, hoy en día.

Los números de la semana han sido el seis y el siete. Y no precisamente por ser los últimos de la lotería. En una semana, el moderno tranvía de Zaragoza se ha averiado un total de seis veces, haciendo doblete este sábado. Primero a las cuatro de la tarde y, luego, a las ocho.

Exigencias.

Las críticas no se hicieron esperar. "Algo tendrán que hacer. No es normal que falle tanto algo que es nuevo", decía Pascual Martín mientras se preguntaba si "salen revisados de cocheras" porque, alegaba, "no llevan tanto tiempo en funcionamiento".

Sentada en un rincón con sombra estaba Consuelo Desús, sufridora, por partida doble, de las averías. "La primera me pilló a las 12.00 de la noche yendo dirección Parque Goya y creo que fue por un accidente pero claro, como no comunican absolutamente nada, pues la información que obtienes del resto de pasajeros no deja de ser un rumor".

En su segunda experiencia tuvo que esperar "20 minutos hasta que se reanudó el servicio". Lo malo no fue eso, sino que "hasta pasados diez minutos desde que el tranvía se paró no abrieron las puertas para poder bajarse" y claro "a la gente no le gustó nada el no poder bajar y buscarse la vida".

Dos incidencias en las que, coincidencia o no, "no pusieron un autobús para hacer el camino que el convoy no podía".

Un matrimonio con un carrito de bebé confiesa que sigue prefiriendo el autobús. Ana María Díaz considera que "el bus es más cercano y llega a todos los barrios". Pedro Francés, ingeniero, se muestra asombrado por el número de incidencias en tan poco tiempo. "Coinciden todas con la llegada del calor, que puede que no tenga relación" y añade que "deberían haber tenido prevista desde la empresa la posibilidad de averías y tener una alternativa segura".

Desde Los Tranvías aseguran que no existe coincidencia entre una incidencia y otra. Esto no acaba de convencer a todos. "Por lo que podemos saber, un día falla la carga de energía del tren y otro el pantógrafo" añade un pasajero que espera los 9 minutos que marca el panel informativo dirección Valdespartera. "En realidad es lo mismo, o por lo menos muy parecido", apunta.

Y entre unos que hablan, o critican, y otros que escuchan, se genera un corrillo pro y anti Urbos3. Y claro, aprovechan para sacar a la luz otras quejas. "Hace poco hubo una discusión entre una mujer con carrito y un hombre. Él se quejaba de que subiera con el carrito pero claro, tiene todo el derecho", comentó Nicolás Navaso. También se comenta irónicamente que "a veces se olvidan de poner el aire acondicionado". Ante esto hay unanimidad, "eso sí que no". Será por los 39 grados que ayer marcaba el termómetro de la plaza de España.

Fuente: El Periódico de Aragón (www.elperiodicodearagon.com)