miércoles, 8 de noviembre de 2017

NOTICIAS --- El Justicia de Aragón pide coordinación entre instituciones para salvar de la ruina la estación de Caminreal


El Justicia de Aragón, Fernando García Vicente, ha solicitado la colaboración de distintas administraciones para poder frenar el proceso de deterioro que afecta al edificio más representativo de la estación de tren de Caminreal, una construcción levantada en 1933 por el arquitecto Luis Gutiérrez Soto -uno de los principales exponentes del racionalismo en España- que se cae a pedazos víctima del desuso y de los actos vandálicos.

García Vicente ha dirigido escritos al Ayuntamiento de Caminreal, el Gobierno aragonés, la Diputación Provincial de Teruel (DPT) y el Adif para conocer con precisión cuál es el estado del inmueble como paso previo a la búsqueda de una vía de solución. El Justicia considera que el edificio, declarado Bien Catalogado del Patrimonio Cultural Aragonés, necesita una restauración que evite su desaparición.

En una de las cartas enviadas al Consistorio de la localidad del Jiloca turolense, García Vicente aboga por la “coordinación entre las distintas Administraciones” implicadas en la protección del edificio y por la búsqueda de “espacios de intervención conjunta sobre este patrimonio tan especial, configurador de nuestra historia e identidad socio-cultural”.

El alcalde de Caminreal, Joaquín Romero, ha ofrecido este su “total colaboración” para salvar de la ruina la construcción, pero ha subrayado que “el propietario del inmueble es el Adif y es a él a quien corresponde invertir”. El Ayuntamiento abordó el deterioro de la estación en el pleno celebrado el pasado lunes. Alcalde y concejales valoraron que, si se tratara de un edificio municipal, el Consistorio podría buscar fondos del Fite para su recuperación, “pero para ello tendrían que cedernos el inmueble”, dijo Romero.

El edificio, en desuso desde hace ocho años, tiene las puertas y las ventanas reventadas por actos vandálicos y en su interior se acumula la basura. Preocupa especialmente el deterioro del tejado, cuyas goteras están acelerando el declive de la construcción.

Fuente: Heraldo de Aragón