sábado, 6 de septiembre de 2014

NOTICIAS - Ana Pastor saca los galones en Adif y sitúa como 'número dos' a su jefa de gabinete


Ana Pastor no está dispuesta a ceder en el pulso que mantiene con su colega de Hacienda, Cristóbal Montoro, por el control efectivo del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) y ha decidido poner en valor su tutela política en la compañía que preside Gonzalo Ferre situando como secretaria del consejo a su actual jefa de gabinete, Alicia Portas. El nombramiento supone toda una declaración de intenciones por parte de la ministra de Fomento.

Los dos departamentos gubernamentales mantienen un tenso tira y afloja sobre el control de gastos de la empresa encargada de desarrollar la red ferroviaria. La expansión de la alta velocidad se ha convertido en un desafío para los objetivos de consolidación fiscal pactados con la Comisión Europea, hasta el punto de que la secretaria de Estado de Presupuestos, Marta Fernández Curras, no ha tenido reparos en advertir por carta a los responsables de Adif para que ajusten su política de inversiones.

El celo con que se manejan los guardianes de las cuentas públicas no ha pasado inadvertido en el Ministerio de Fomento. Ana Pastor considera que si algo ha caracterizado su gestión ha sido el afán de saneamiento económico de todas las empresas dependientes de su departamento. La puesta en valor de Aena ha sido la mejor tarjeta de presentación de la ministra, pero no es menos cierto que Renfe y Adif han realizado un intensivo proceso de ajuste orientado a la contención de deudas y a la reducción de los gastos de explotación.

En el caso concreto de Adif, la aplicación de un nuevo expediente de regulación de empleo (ERE), todavía por concretar en cuanto al número de excedentes laborales, es considerado como uno de los detonantes que ha propiciado la salida de una histórica de la casa como es Rosa Sanz Cerezo. La antigua secretaria del consejo de la entidad desde el año 2000 estaba considerada como una de las ejecutivas con mayor experiencia en el sector de las infraestructuras, y su dimisión el pasado mes de junio motivó todo tipo de suspicacias en el seno de la compañía.

Rosa Sanz cesó en el cargo para incorporarse acto seguido como socia del bufete Roca Junyent en su oficina de Madrid. La Secretaría del Consejo de Adif ha estado vacante estos últimos meses, vacaciones de verano de por medio, hasta que la ministra de Fomento ha decidido sacar a relucir sus galones con la designación para el cargo de una de las personas de su entera confianza. Ni más ni menos que su jefa de gabinete, Alicia Portas, cuya designación se hará efectiva la próxima semana.

Inversiones pendientes de 2600 millones

El papel de la nueva responsable jurídica será determinante como correa de transmisión entre el Ministerio de Fomento y Adif en un momento crítico para el desarrollo de las infraestructuras ferroviarias en este último tramo de legislatura. Alicia Portas será la encargada de apaciguar las presiones de Hacienda para asegurar los compromisos electorales del Gobierno sin elevar la carga financiera de la compañía. Adif tiene hipotecado su balance con deudas de más de 13.000 millones de euros, de los que 1.400 vencen este mismo ejercicio.

Los planes de la entidad obligan a poner en marcha inversiones por importe de 2.600 millones de euros como solución para completar el stock de 14.000 millones acumulados años atrás en obras del AVE que están todavía sin finalizar. La compañía tendrá que compensar sus necesidades de financiación limitando al máximo los gastos operativos, lo que se traduce en una política de relaciones laborales a cara de perro con los sindicatos.

Alicia Portas tendrá también que verse las caras con los representantes de los trabajadores, que ya han encendido todas las alarmas sobre la viabilidad futura de la empresa. La nueva secretaria general de Adif deberá nadar y guardar la ropa si quiere salir indemne de una labor de encomienda en la que verdaderamente nadie va a arrendarle las ganancias.

Fuente: El Confidencial