domingo, 11 de julio de 2010

NOTICIAS-Renfe descarta alargar las Cercanías hasta Alagón por sus 400.000 euros de coste anual.

La pescadilla que se muerde la cola. Esa es la máxima que pretende aplicar la compañía Renfe con la deficitaria línea de Cercanías, que descarta ahora alargar hasta Alagón porque implica un gasto de explotación cercano a los 400.000 euros anuales. Pese a que el personal ferroviario reconoce que difícilmente se ganarán viajeros con el actual servicio, entre Casetas y Miraflores, la operadora no quiere ni oír hablar de incrementar costes con la actual coyuntura económica.

Las propias cifras de explotación del primer semestre del año dan la razón a la necesidad de prolongar el trazado para ganar masa crítica de potenciales usuarios, una de las fórmulas necesarias para rentabilizar una línea que sigue perdiendo clientes, aunque sea por cuentagotas: entre enero y junio se ha vuelto a reducir su número en casi un 4%, lo que provoca que la media diaria ya está por debajo de los 800 viajeros, según apuntaron fuentes ferroviarias. La compañía guarda oficialmente silencio, "ni confirma ni desmiente" sus planes ni sus cifras de negocio.

Negociación suspendida.

De entrada, la reunión prevista para este verano entre Renfe y la DGA para hablar de la prolongación de la línea se ha suspendido. El consejero de Obras Públicas, Alfonso Vicente, no ceja en la petición, que prevé retomar en otoño, cuando se suspenda provisionalmente el tráfico de los trenes de Cercanías y de Media Distancia por el túnel de Goya por la construcción del apeadero. El objetivo sigue siendo el mismo, lograr que los trenes alarguen el recorrido hasta Alagón aprovechando que no circularán, al menos durante tres meses, entre las terminales de Miraflores y El Portillo.

El Gobierno de Aragón tiene muy claro que la única forma para hacer más rentable social y económicamente las Cercanías de Zaragoza es prolongar el recorrido, ya que el objetivo es convertir Alagón en un punto neurálgico de comunicaciones de la ribera del Ebro. Para ello, prevé habilitar en 2011 una estación de autobuses junto a la del tren con el objetivo de atraer viajeros y lograr sinergias con el ferrocarril. Para ello, reformará un edificio de la antigua azucarera, en la que invertirá 150.000 euros, mientras el Ayuntamiento ya está urbanizando un gran aparcamiento de 400 vehículos. "Que los Cercanías lleguen a Alagón no solo beneficiará a sus vecinos, sino a la comarca. Podrán ir en su coche o en autobús para coger el tren. Es una inversión que tiene mucho sentido", defendió Alfonso Vicente al lanzar el proyecto en mayo.

Los técnicos de Renfe han constatado, tras estudiar el tráfico de la línea Zaragoza-Castejón, que hay surcos suficientes para ampliar el tráfico hasta Alagón . "Los trenes podrán circular con una frecuencia de 30 minutos en horas punta sin generar atascos", detallaron.

Las citadas fuentes ferroviarias indicaron que el déficit entre los ingresos y los gastos de explotación de la línea asciende a más de 2,2 millones de euros al año. El problema reside en que el servicio de Cercanías asume íntegramente el mantenimiento de las estaciones de Miraflores, El Portillo, Casetas y Utebo pese a que también las utilizan los trenes regionales. Y en esta abultada factura no solo se incluyen la limpieza y la iluminación de las terminales, sino las del personal, la conservación de las escaleras mecánicas y "hasta la revisión de los extintores".

El trazado actual entre Miraflores y Casetas alcanza los 16,6 kilómetros y prolongarlo hasta Alagón supondría recorrer otros 9,2. El viaje completo se podría cubrir en 28 minutos, siete más de los que se emplean ahora.

Una media de 18 viajeros por tren.

Los gastos de explotación solo se cubren parcialmente con la venta de billetes, al igual que en el resto del país. El Gobierno cuadra las cuentas con el contrato-programa que cubre todas las líneas de Cercanías, ya que están consideradas como un servicio público, al igual que los regionales. El problema reside en que los números que se obtienen en Zaragoza son paupérrimos, porque la media de ocupación de los convoyes ha caído a poco más de 18 pasajeros por viaje.

Con estas cifras tampoco correrá mejor suerte la demandada línea de Cercanías a la Plataforma Logística (Plaza), que el propio presidente aragonés, Marcelino Iglesias, llegó a anunciar para 2009. En este caso, sí se necesita construir una terminal junto al macrocomplejo aprovechando la Ronda Sur, pero ni se ha encargado el proyecto ni se ha consignado una partida en los presupuestos autonómicos y estatales.

Según los cálculos del Gobierno regional, podría llegar a atraer a 1,8 millones de usuarios anuales, lo que supondría triplicar el número de viajeros que tiene en la actualidad la línea de autobús que cubre la plataforma logística.

Fuente: Heraldo de Aragón (www.heraldo.es)