miércoles, 25 de abril de 2018

NOTICIAS --- Competencia se prepara para dar luz verde al primer AVE privado Madrid-BCN-Francia


La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha reactivado el procedimiento para dar luz verde a la que puede ser la primera experiencia privada en transporte ferroviario de pasajeros en territorio español. El regulador ha iniciado el estudio de la propuesta que recibió de la mercantil Intermodalidad de Levante (ILSA), liderada por los socios de Air Nostrum y el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI), para acogerse al nuevo reglamento sobre líneas internacionales y comenzar a operar una ruta de alta velocidad entre Madrid y Montpellier.

La tramitación de este expediente estaba en ‘stand by’ por un recurso presentado por el Ministerio de Fomento en la Audiencia Nacional contra el reglamento que la CNMC elaboró para regular la operación de rutas internacionales de transporte de pasajeros por ferrocarril a su paso por suelo español. Se trata de un servicio comercial ya liberalizado para el conjunto de la Unión Europea cuando pretende conectar al menos dos países miembros. La norma del organismo que preside José María Marín Quemada contempla autorizar las operaciones si el 20% del trayecto se realiza fuera de España y el 30% de los ingresos y tres de cada 10 pasajeros proceden del exterior.

El departamento de Íñigo de la Serna ha recurrido el reglamento por considerar que es competencia propia y buscaba una suspensión cautelar del mismo que la Audiencia ha rechazado, según confirman fuentes de la CNMC. Pese a que no hay una resolución definitiva sobre la queja de Fomento, el regulador ya puede tramitar la solicitud presentada por el consorcio ILSA y certificar que se adecúa a sus requisitos. Esta compañía, que busca proveedores y socios de cara a la liberalización total que se producirá a partir de 2020, es una de las que más han avanzado hacia la apertura a operadores privados en trenes de pasajeros, un negocio monopolizado hasta ahora por Renfe.

La autorización aún podría tardar algunas semanas en concretarse. Los técnicos de la CNMC están preparando el expediente. Antes de pasar por el Consejo para su aprobación definitiva, se remitirá a las partes para que presenten alegaciones. Se da por hecho que Fomento seguirá poniendo pegas al que sería el primer ensayo antes de la liberalización definitiva del transporte comercial por ferrocarril.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha reactivado el procedimiento para dar luz verde a la que puede ser la primera experiencia privada en transporte ferroviario de pasajeros en territorio español. El regulador ha iniciado el estudio de la propuesta que recibió de la mercantil Intermodalidad de Levante (ILSA), liderada por los socios de Air Nostrum y el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI), para acogerse al nuevo reglamento sobre líneas internacionales y comenzar a operar una ruta de alta velocidad entre Madrid y Montpellier.

La tramitación de este expediente estaba en ‘stand by’ por un recurso presentado por el Ministerio de Fomento en la Audiencia Nacional contra el reglamento que la CNMC elaboró para regular la operación de rutas internacionales de transporte de pasajeros por ferrocarril a su paso por suelo español. Se trata de un servicio comercial ya liberalizado para el conjunto de la Unión Europea cuando pretende conectar al menos dos países miembros. La norma del organismo que preside José María Marín Quemada contempla autorizar las operaciones si el 20% del trayecto se realiza fuera de España y el 30% de los ingresos y tres de cada 10 pasajeros proceden del exterior.

La ruta internacional que propone ILSA tendría paradas en Zaragoza y Barcelona desde Madrid y compite directamente con Renfe

El departamento de Íñigo de la Serna ha recurrido el reglamento por considerar que es competencia propia y buscaba una suspensión cautelar del mismo que la Audiencia ha rechazado, según confirman fuentes de la CNMC. Pese a que no hay una resolución definitiva sobre la queja de Fomento, el regulador ya puede tramitar la solicitud presentada por el consorcio ILSA y certificar que se adecúa a sus requisitos. Esta compañía, que busca proveedores y socios de cara a la liberalización total que se producirá a partir de 2020, es una de las que más han avanzado hacia la apertura a operadores privados en trenes de pasajeros, un negocio monopolizado hasta ahora por Renfe.

La autorización aún podría tardar algunas semanas en concretarse. Los técnicos de la CNMC están preparando el expediente. Antes de pasar por el Consejo para su aprobación definitiva, se remitirá a las partes para que presenten alegaciones. Se da por hecho que Fomento seguirá poniendo pegas al que sería el primer ensayo antes de la liberalización definitiva del transporte comercial por ferrocarril.

La línea que quiere operar ILSA entra en competencia directa con el trayecto Barcelona-Francia que comercializan Renfe y la SNCF en régimen de cooperación. Este tren cubre rutas entre Barcelona y ciudades galas como París, Marsella, Lyon o Toulouse, con paradas en ciudades catalanas como Girona o Figueres. El plan de la filial de Air Nostrum no es tan ambicioso en territorio francés (con final en Montpellier), pero sí fija un único tren desde Madrid con escala en Zaragoza y Barcelona, lo que significa que competiría de lleno con el AVE de Renfe que conecta la capital de España con la de Cataluña, uno de los corredores de mayor tráfico en alta velocidad.

Esto es precisamente lo que ha encendido las alarmas en Fomento, que sigue concibiendo las políticas de transporte de ferrocarril desde el proteccionismo de los intereses de Renfe. No hay que olvidar que el secretario de Estado de Infraestructuras, Julio Gómez-Pomar, fue presidente de Renfe, y que el actual director general de la empresa estatal, Francisco Minayo, es uno de sus hombres de confianza. Renfe y Adif son ahora correa de transmisión de un ministerio que a partir de 2020 tendrá que gestionar la entrada de operadores privados y ejercer de árbitro del sector. En esta clave hay que interpretar el impulso de nuevos productos como el tren EVA (un AVE 'low cost' que busca ampliar el segmento de clientes) o su resistencia a permitir el inicio de las operaciones privadas de ILSA en el trayecto internacional Madrid-Francia, algo que no podrá frenar por mandato comunitario en apenas dos años.

Trenes S100 como los AVE españoles

El documento que Intermodalidad de Levante ha remitido a la CNMC para certificar que su propuesta de transporte de pasajeros cumple con la normativa del regulador da muchas pistas sobre el servicio comercial que está preparando. De entrada, propone dos frecuencias diarias de ida y vuelta Madrid-Montpellier, con paradas en Zaragoza, Barcelona, Perpignan y Narbone, que comenzarían a viajar el 5 de octubre de 2018.

Para ello, emplearía trenes de alta velocidad de la llamada serie 100, la misma que empezó a operar en los trayectos de AVE en España, con capacidad para 347 plazas. Aunque los S100 son de fabricación Alstom y derivan del TGV Atlantique francés, ILSA todavía no ha decidido qué fabricante será el proveedor de sus convoyes. Los S100 son trenes de 12 vagones, con dos cabezas tractoras de dos 'bogies' cada una y ocho remolques articulados.

ILSA estima que su ruta internacional, que cubre las regiones de Languedoc-Roussillon, Midi-Pyrénées, Cataluña, Aragón y la Comunidad de Madrid, tiene un potencial de 5,2 millones de pasajeros anuales y que está infrautilizada con los servicios actuales de Renfe. “Actualmente, el horario de Renfe desde Madrid a Montpellier es un horario comercialmente malo, no permitiendo llegar a Montpellier a media mañana sino en horario nocturno. No es apto para viajes de trabajo”, señala en el mismo documento el consorcio que dirige Víctor Bañares.

Fuente: El Confidencial